Incendiar las calles
Si eres empresario y un trabajador sufre un accidente en el trabajo y se te lesiona o, peor aún, muere a consecuencia del accidente, a ti, como empresario, se te cae el pelo, tendrás que dar explicaciones ante un juez y, además, las mal-auto-denominadas “fuerzas sociales” irán a por ti, malvado empresario, incendiando todo a su paso.
Y los sindicatos izquierdosos quemarán al empresario en hogueras de insultos incendiando las calles.
Y los políticos izquierdosos achicharrarán a todos los empresarios con sus incendiarios y manidos eslóganes incendiando las calles.
Y los medios de comunicación rastreros “comesubvenciones”, súbditos de esos políticos izquierdosos, quemarán a todos los empresarios y a los familiares de los empresarios con sus vomitivos y manipuladores titulares incendiando aún más las calles.
Y las que faltaban, las redes sociales y sus cobardes cuentas anónimas, se unirán a la busca, captura y quema del empresario. Las diarreicas mentes que pululan por las redes y sus bots-basura, harán todo eso y un poquito más: quemarán, insultarán, incendiarán, achicharrarán, descuartizarán y reducirán a cenizas al empresario y a todo su entorno, y ya puestos, para mayor regodeo de sus belicosos “likers”, estos miserables “escupebulos” de las RRSS, esparcirán las cenizas del susodicho empresario sobre todos los empresarios con encendidos improperios y mentiras, inventando todo tipo de tropelías alrededor de sus empresas.
Todo muy correcto, constructivo y democrático. Libertad de expresión le llaman. Algo incendiaria, pero bueno…
Pues bien. En nuestra mayor empresa, hace unos días, a causa de un accidente debido a la dejadez y falta de previsión de su empresario con el mantenimiento de unas infraestructuras de las que era y es responsable, murieron 46 personas. Y otras tantas quedaron con heridas graves y muy graves. Heridas físicas y mentales de las que no se curarán nunca. Ni ellas ni sus familias.
Y, ¡oh, sorpresa!, esas “fuerzas sociales izquierdosas” no han incendiado nada. Todo lo contrario. Cual zorras y zorros han guardado y guardan un silencio zorruno y cómplice tratando, además, de apagar el más mínimo fuego alrededor de “su” empresario, un tal Óscar P., que a su vez depende del empresario-jefe-presidente de la empresa, el que maneja todo el cotarro de esa empresa llamada España: sir Pedro S.
Sí. La empresa es España.
Y los sindicatos izquierdosos, políticos izquierdosos, medios de comunicación izquierdosos y el estercolero izquierdoso de las redes sociales, ante la muerte de 46 personas causada por la deficiente gestión del gobierno central, han estado calladitos como trabajadoras sexuales dando cómplices masajitos, en silencio, a sus incompetentes jefes-empresarios, esperando a que pase la tormenta y se vayan de rositas sin asumir responsabilidades ni culpas. Nada de incendiar a esos “sus empresarios”.
Y, por supuesto, nada de incendiar las calles por 46 fallecidos.
No son sus muertos.




